Epífora Diagnóstico de epífora
Para hacer una correcta diagnosis de la enfermedad el médico va someter al paciente a una serie de pruebas para conocer la evolución de la enfermedad en el paciente.
Se somete al paciente a una serie de cuestionarios, para conocer los síntomas, los hábitos de vida, y si es consumidor de tabaco o de ambientes que puedan haber actuado como causa del inicio de la enfermedad.
Se debe tener presente la causa del lagrimeo. Si siente sequedad y ardor ocular y después empieza a lagrimear, se recomienda el uso de gotas oculares antes de que ocurra el lagrimeo, lo cual previene el lagrimeo reflejo.
Si se presenta prurito y molestia en los ojos, se debe considerar que la causa es una alergia. Los antihistamínicos de venta libre pueden ser de utilidad. Una secreción mucosa de los ojos u ojos rojos pueden ser indicaciones de un conducto lagrimal bloqueado o de un problema con los párpados.
Con los síntomas, los cuestionarios y los hábitos del paciente el médico puede diagnosticar la enfermedad.
