Insomnio infantil: tratamiento con homeopatía

En ocasiones un bebé o un niño de mayor edad presenta alteraciones en el ritmo del sueño, viéndose afectado el periodo de descanso necesario para su organismo. Esta alteración puede afectar igualmente a sus padres o cuidadores, quienes, debido al trastorno del menor, tampoco pueden descansar adecuadamente.

La homeopatía ofrece una alternativa muy interesante a la medicina convencional en estos casos.

Así, por ejemplo, existe la posibilidad de proporcionar algunos medicamentos homeopáticos a lactantes o niños muy pequeños que por su edad no pueden recibir medicamentos convencionales.

Otra ventaja de los medicamentos homeopáticos es el hecho de que no producen dependencia ni riesgo de adicción, al contrario de muchos medicamentos convencionales utilizados para dormir.

Al valorar un niño que padece insomnio conviene explorar  y valorar la relación del niño con sus padres y con sus hermanos y la relación de los padres entre sí. En ocasiones, una mala relación de pareja de los progenitores puede repercutir sobre el estado de salud o el comportamiento del lactante o del niño (quien por su edad es muy vulnerable), provocando insomnio u otras alteraciones.

Del mismo modo es preciso determinar si el niño está sobreprotegido por sus padres y cuidadores o, por el contrario, insuficientemente cuidado y protegido.

Para enfocar adecuadamente el tratamiento del insomnio en un niño será preciso descartar causas de insomnio de carácter neurológico o médico (infecciones, enfermedades corporales…) que requerirán un tratamiento por el especialista correspondiente.

Del mismo modo, será preciso abordar aspectos psicológicos familiares que puedan estar provocando o contribuyendo a la aparición del problema; en este caso será necesario recurrir a la psicoterapia personal o familiar.

Para elegir un medicamento homeopatico es necesario tener en cuenta el comportamiento general del lactante o del niño, su modo reaccional y sus signos y síntomas particulares.

La existencia de rasgos ansiosos, depresivos o de inquietud e inestabilidad psicomotora condicionará de forma significativa el medicamento homeopático a elegir.

La ansiedad puede causar insomnio en el menor. La ansiedad puede estar motivada también por las condiciones familiares o del entorno. La aparición de alteraciones psicosomáticas (alteraciones en la piel, gastrointestinales…), temblor u otros signos o síntomas característicos, puede hacernos pensar en la existencia de un trastorno de ansiedad.

La existencia de pasividad, desinterés, falta de actividad, o por el contrario, signos de agitación o de irritabilidad, pueden indicar la existencia de un trastorno depresivo en el lactante o en el niño.

La agitación psicomotora se manifiesta porque el niño se muestra inquieto, cambiando rápidamente de una tarea a otra, siendo incapaz de dedicar un cierto tiempo a una determinada actividad. El niño puede estar irritable, lo toca y lo mira todo, poniendo a prueba con frecuencia el nivel de paciencia de sus padres y cuidadores.

Existen medicamentos específicos adecuados para cada niño, teniendo en cuenta todos los factores que estamos indicando y otros factores particulares a considerar en cada menor.

Realizando una valoración adecuada y proporcionándole un tratamiento específico y adecuado aumentan las posibilidades de resolver el problema de insomnio que pueda estar afectando al lactante o al niño de mayor edad.