Disfagia Diagnóstico
El diagnóstico implica:
– Evaluación clínica
Incluye la revisión del historial clínico, estado actual del paciente, examen de la anatomía y la función motora oral, evaluación perceptual del funcionamiento de la laringe y observación de cómo el paciente come y bebe, a menos que el riesgo de aspiración sea muy alto y se considere al paciente demasiado frágil para tolerarlo. Si la evaluación clínica de detección sugiere la presencia de disfagia, generalmente a continuación se realiza una evaluación instrumental.
– Evaluación instrumental
La más utilizada es la esofagografía videofluoroscópica, que permite la observación de las estructuras y movimientos del paciente al tragar cantidades controladas de diferentes consistencias mientras está sentado en posición vertical. Proporciona información sobre los tiempos de tránsito a través de la boca y faringe, problemas de motilidad y la presencia y etiología de la aspiración. Puede estar contraindicada para pacientes incapaces de cooperar con las instrucciones o demasiado frágiles para ser transportados.
La videoendoscopia es otro procedimiento utilizado para examinar la disfagia orofaríngea. Se inserta un endoscopio flexible a través de la nariz hasta la faringe que permite la observación de la faringe antes y después de la deglución. No permite la observación de las fases oral o esofágica de la deglución y, al estar la imagen bloqueada por la constricción de la faringe. Este procedimiento se puede hacer en la cama y requiere una mínima cooperación por parte del paciente, por lo que es útil para pacientes que no pueden tolerar una prueba de esofagografía videofluoroscópica.
