Mareos Diagnóstico
Durante un examen inicial, el paciente debe detallar cuándo se producen, con qué frecuencia y cuánto duran los mareos. Debe informar de los síntomas que acompañan a los mareos, como zumbido de oídos o náuseas, así como de cualquier lesión o infección reciente y la medicación administrada.
Se examina la presión arterial, el pulso, la respiración y la temperatura corporal, el oído, la nariz y la garganta. El sentido del equilibrio se evalúa moviendo la cabeza del paciente en distintas posiciones o por medio de una prueba de mesa basculante en la que el paciente en ayunas y consciente, se tumba en una camilla y sujeto a ella se va inclinando progresivamente la camilla (entre 60º-75º), manteniéndola así durante un tiempo determinado (generalmente 45 minutos). La prueba informa de los mareos que se producen.
Se pueden realizar otras pruebas en un examen inicial. Radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas pueden detectar evidencias de lesiones a los nervios, tumores u otros problemas estructurales. Si se sospecha de un trastorno vestibular se puede utilizar una técnica llamada electronistagmografía, que mide los impulsos eléctricos generados por los movimientos oculares. Los análisis de sangre pueden determinar diabetes, colesterol alto y otras enfermedades. En algunos casos puede ser útil una evaluación cardíaca. A pesar de las pruebas a fondo, no siempre se puede determinar una causa subyacente.
El resultado depende de la causa de los vértigos. En algunos casos, los mareos desaparecen sin tratamiento. En otros, pueden llegar a ser una condición permanente.
