Hidrocele Tratamiento
Los hidroceles normalmente no son peligrosos y en general sólo se tratan cuando producen incomodidad o vergüenza o si son lo suficientemente grandes para amenazar el suministro sanguíneo del testículo.
Una opción es retirar el líquido en el escroto con una aguja, un proceso llamado aspiración. Sin embargo, se prefiere la cirugía general. La aspiración puede ser la mejor alternativa para pacientes que presentan ciertos riesgos quirúrgicos.
Se pueden inyectar medicamentos esclerosante (que engrosan o endurecen) después de la aspiración para cerrar la abertura. Esto ayuda a prevenir la acumulación de líquido en el futuro.
Los hidroceles asociados a una hernia inguinal se deben operar quirúrgicamente lo antes posible. Los hidroceles que no desaparecen por sí solos en un período de meses deben evaluarse para una posible cirugía. Se suele utilizar un procedimiento quirúrgico llamado hidrocelectomía para corregir un hidrocele.
