Esófago de Barret Tratamiento
Hay cinco etapas de cambios celulares en las muestras de biopsia obtenidas del esófago. Estas son, según la gravedad:
- Negativa: No hay cambios anómalos en las células
- Indefinida: Pocos cambios celulares, a menudo difíciles de distinguir de la displasia de bajo grado
- Displasia de bajo grado: Algunos signos de anormalidad celular están presentes
- Displasia de alto grado: Hay muchas señales de anormalidad celular
- Carcinoma: Hay células malignas presentes
La cirugía para controlar la enfermedad por reflujo gastroesofágico sólo se recomienda cuando los medicamentos no son eficaces o si el paciente no quiere o no puede continuar tomándolos.
Seguimiento por endoscopia con biopsias ha sido el método estándar para el esófago de Barrett. Sin embargo, existe cierto debate sobre la eficacia de la vigilancia en la detección de tumores. Las pautas de investigación en esta área continúan, pero se sugiere que el programa de vigilancia sea el siguiente:
- Biopsias negativas o indefinidas: Realizar al menos dos endoscopias y biopsias de seguimiento a intervalos de dos a tres años
- Displasia de bajo grado: Endoscopias y biopsias cada seis meses durante un año, luego cada año si la displasia de bajo grado continúa
El tratamiento de la displasia de alto grado es controvertido. El diagnóstico de displasia de alto grado, debe confirmarla al menos un patólogo, junto con las opiniones de dos expertos más. Una opción de tratamiento es la extirpación quirúrgica del esófago (esofagectomía). Cerca del 40%-45% de las personas con displasia de alto grado también tienen adenocarcinoma previamente no detectado. La ventaja de la extirpación quirúrgica del esófago es que las células cancerosas también se eliminan.
La alternativa a la cirugía es seguir controlando los cambios celulares con endoscopias y biopsias cada tres meses. La elección del tratamiento depende tanto de la salud del paciente como de sus preferencias.
La extirpación quirúrgica del esófago es la única manera eficaz que se conoce para tratar el adenocarcinoma. El índice de supervivencia para las personas con esófago de Barrett y adenocarcinoma es pobre, sobreviviendo menos del 10% cinco años. Sin embargo, cuanto antes se detecte el cáncer y se extirpe el esófago, mayores serán las probabilidades de supervivencia.
