Fiebre tifoidea Prevención
En muchos países en desarrollo puede ser difícil conseguir los objetivos de salud pública que pueden ayudar a prevenir y controlar la fiebre tifoidea (agua potable, saneamiento y atención médica adecuada). Por esa razón, algunos expertos creen que la vacunación de las poblaciones de alto riesgo es la mejor manera de controlar la fiebre tifoidea.
Hay dos vacunas actualmente en uso, una es inyectada en una sola dosis y la otra es por vía oral durante un período de días. Ninguna vacuna es 100% eficaz y ambas vacunas tienen que repetirse, ya que la efectividad de la vacuna disminuye con el tiempo.
Si se dirige a una zona donde la fiebre tifoidea es endémica, puede considerar la posibilidad de vacunarse. Pero como la vacuna no proporciona protección completa, debe asegurarse de seguir las siguientes directrices:
- Lavarse las manos: Lavarse las manos frecuentemente es la mejor manera para controlar la infección. Lávese bien las manos con agua caliente y jabón, especialmente antes de comer o preparar alimentos y después de ir al baño. Llevar un desinfectante para manos a base de alcohol si no hay agua disponible
- Evitar beber agua no tratada: El agua potable contaminada es un problema particular en las zonas donde la fiebre tifoidea es endémica. Por esa razón se debe beber sólo agua embotellada o bebidas gaseosas, vino y cerveza en lata o en botella. El agua carbonatada embotellada es más segura que el agua embotellada sin gas. Limpie el exterior de todas las botellas y las latas antes de abrirlas. Pida bebidas sin hielo. Use agua embotellada para lavarse los dientes y trate de no tragar agua en la ducha
- Evitar comer frutas y vegetales crudos: Dado que pueden haber sido lavados en agua contaminada, evitar frutas y hortalizas que no se pueden pelar, sobre todo la lechuga. Para estar absolutamente seguro, puede evitar los alimentos crudos por completo
- Elegir alimentos calientes: Evite los alimentos que se almacena o se sirven a temperatura ambiente. Los alimentos cocidos al vapor son los mejores. Aunque no hay garantía de que las comidas servidas en los mejores restaurantes están a salvo, lo mejor es evitar los alimentos de vendedores ambulantes, que es más probable que estén contaminados
– Para evitar contagiar a otras personas
Si se está recuperando de la fiebre tifoidea, estas medidas pueden ayudar a que no propague la enfermedad a otros:
- Lávese las manos con frecuencia: Esta es la cosa más importante que puede hacer para evitar la propagación de la infección a otros. Use abundante agua caliente y jabón, especialmente antes de comer y después de usar el inodoro
- Limpieza diaria de artículos del hogar: Limpiar los baños, manillas de puertas, receptores de teléfono y grifos al menos una vez al día y utilice toallas de papel o paños desechables
- Evitar la manipulación de alimentos: Evite preparar alimentos para otros hasta que su médico le diga que ya está fuera de peligro. Si trabaja en la industria de servicios de comidas o en un centro de atención de salud, no se le permitirá regresar al trabajo hasta que las pruebas demuestren que ya no puede contagiar la enfermedad
- Mantenga sus artículos personales separados: Ponga a un lado toallas, ropa de cama y utensilios para su propio uso y lávelos con frecuencia con agua caliente y jabón. Las prendas muy sucias puede ponerlas en remojo con un desinfectante
