Escoliosis Diagnóstico
El diagnóstico de la escoliosis puede hacerse de modo casual al realizar una prueba por otros motivos, observándose una curvatura anómala en la columna vertebral, o puede realizarse al observar directamente en la espalda del paciente una alteración de la misma que nos oriente a realizar un diagnóstico que deberá ser confirmado con pruebas adicionales. El médico realizará un interrogatorio que incluirá la existencia de antecedentes familiares de escoliosis, la presencia de dolor, debilidad u otras alteraciones clínicas.
La exploración física consiste en examinar la curvatura de la columna vertebral.
Se puede solicitar al paciente, si el médico lo estima oportuno, la realización de una serie de pruebas como, por ejemplo, tocarse los dedos de los pies. El médico comprobará la simetría corporal del paciente y verificará si las caderas y los hombros están a la misma altura.
Un crecimiento más rápido de lo normal aumenta las probabilidades de padecer una escoliosis y de que ésta empeore. El médico puede medir la altura de la persona y su peso para compararlo en futuras visitas.
Para el diagnóstico se utilizan pruebas de imagen como las radiografía, que permiten confirmar el diagnóstico de escoliosis y determinar el grado de la curvatura de la columna.
Si se sospecha la existencia de una patología subyacente, como un tumor, como causa de la escoliosis, puede recomendarse realizar pruebas adicionales, como la resonancia magnética o la tomografía computerizada.
