Herpes Tratamiento
En la medida de lo posible se debería tratar de prevenir el contagio con el virus en los casos en los que éste sea previsible a partir de un contacto directo con lesiones infectadas de una persona afectada, por ejemplo, en una relación íntima. Existen ya algunas vacunas para el herpes y otras están en fase experimental.
Las medidas de higiene habituales como lavarse las manos pueden evitar muchos contagios.
Los tratamientos disponibles para esta enfermedad pueden ayudar a disminuir el tiempo de curación y a reducir el dolor y la inflamación producidos por la lesión.
En el tratamiento pueden utilizarse medicamentos tópicos en forma de pomada o gel.
Pueden utilizarse a su vez medicamentos por vía oral, que han demostrado no sólo reducir las molestias, sino, también, el tiempo de duración del brote, especialmente cuando se aplica en la fase inicial de la enfermedad.
El tratamiento adecuado para cada paciente será prescrito por el médico con la pauta más indicada en cada caso, un seguimiento especial requieren las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, los pacientes inmunodeprimidos y otros grupos de población en una situación de riesgo.
La terapia de supresión crónica puede ser considerada por personas que tienen más de dos brotes en un periodo de cuatro meses cuando el proceso afecta de manera significativa a su calidad de vida, algo que siempre deberá realizarse bajo control médico.
