Hepatitis C Síntomas
Alrededor del 75% de las personas que han contraído la infección no tienen síntomas inicialmente. El 25% restante puede padecer signos inespecíficos de la enfermedad como fatiga, pérdida de apetito, dolores musculares o fiebre.
La coloración amarillenta de la piel o de los ojos es poco frecuente en esta etapa temprana de la infección. Con el tiempo, el hígado en personas con infección crónica puede comenzar a experimentar los efectos de la inflamación persistente causada por la reacción inmune contra el virus.
Los exámenes de sangre pueden mostrar niveles elevados de enzimas hepáticas, un signo de daño hepático que a menudo es la primera muestra de que la infección puede estar presente. Los pacientes pueden sentirse fatigados o manifestar sintomatología general inespecífica.
Al cronificarse la enfermedad puede aparecer una cirrosis hepática, y pueden aparecer síntomas como:
- Fatiga
- Fiebre
- Debilidad
- Náuseas o falta de apetito
- Pérdida de peso
- Aumento del tamaño de las mamas en los hombres (ginecomastia)
- Erupción (manchas) en las palmas de las manos
- Problemas de coagulación y sangrado (hemorragias)
- Dolores musculares y articulares
- Aumento de la sensibilidad en el área del hígado (dolor en hipocondrio derecho)
En pacientes con cirrosis avanzada el hígado puede llegar a dejar de cumplir su función (insuficiencia hepática). Se trata de un problema que amenaza la supervivencia del paciente y que puede tener consecuencias muy graves debido a la incapacidad del hígado para eliminar determinadas sustancias tóxicas.
