Hepatitis Hepatitis por contagio
Los controles en las transfusiones de sangre y hemoderivados han hecho disminuir el número de contagios por vía parenteral (la principal causa hasta el momento). En la actualidad se estima que un 40% de los contagios son de origen desconocido.
Una de las razones del aumento de los contagios podría ser la inadecuada esterilización (limpieza químico-biológica) de los objetos cortantes o punzantes utilizados en algunas peluquerías, consultas médicas y de odontología, centros de acupuntura o lugares en los que se realizan piercings y tatuajes.
El virus responsable de la hepatitis C se transmite principalmente por vía parenteral, es decir, a través de los pinchazos. Este hecho hace que la principal población afectada sea la de sujetos con adicción a drogas por vía intravenosa. Según datos del Registro Nacional de Sida, el 80% de los toxicómanos que consumen drogas por esta vía padecen hepatitis C.
Otros grupos de riesgo lo constituyen los pacientes hemofílicos, los sometidos a hemodiálisis y los pacientes que han recibido un trasplante.
Del 60% al 90% de los infectados por el virus de la hepatitis C acaba desarrollando una hepatitis crónica y, de estos, el 30% evoluciona hacia una cirrosis, elevándose así el riesgo de padecer un cáncer de hígado.
