Hipertensión Definición
La hipertensión es una patología que se produce cuando se eleva la presión arterial. Es una condición común en que la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias es lo suficientemente alta llegando a causar problemas de salud, como enfermedades del corazón.
La presión sanguínea está determinada por la cantidad de sangre que bombea el corazón y la cantidad de resistencia al flujo sanguíneo en las arterias. Cuanta más sangre a su corazón bombea y la más estrecha las arterias, mayor es su presión arterial.
El paciente puede tener presión arterial alta (hipertensión) durante años sin ningún síntoma. La hipertensión no controlada aumenta el riesgo de problemas de salud graves, incluyendo infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.
La presión arterial alta generalmente se desarrolla durante muchos años y afecta a casi todo el mundo con el tiempo. Afortunadamente, la presión arterial alta puede ser fácilmente detectada. Una vez que sabe que tiene la presión arterial alta, el paciente puede trabajar con su médico para controlarla.
Elevación anormal de la presión arterial, es decir, de la presión en las arterias principales. En general, se considera que una persona es hipertensa cuando su presión arterial, en reposo, es superior a 14mm Hg (sistólica) y 90 mm Hg (diastólica), lo que se conoce más popularmente como 14/9.
Aunque estos sean los límites considerados “normales”, hay que tener en cuenta que las personas mayores suelen tener valores superiores a estos debido a que la presión arterial aumenta con la edad.
-Datos a conocer sobre la hipertensión
Es posible que doce millones de españoles tengan la tensión arterial alta. Por eso es fundamental anotar cuestiones que debemos conocer por su gran relevancia e influencia sobre nuestra salud:
- La presión arterial es la fuerza necesaria con la que la sangre circula por las arterias de nuestro cuerpo
- La OMS considera Hipertensión Arterial (HTA) a la presión arterial sistólica superior a 140 mm/Hg y diastólica superior a 90mm/Hg
- La “hipertensión de bata blanca” consiste en la subida de la presión arterial solo cuando esta se mide en la consulta del médico debido a la actitud de nerviosismo y/ o miedo del paciente ante el profesional sanitario
Aunque los últimos estudios señalan un incremento en el grado de control de los hipertensos, sólo del 18 al 20% controla sus niveles de presión arterial. En España el 40% de la población es hipertensa, y pasados los sesenta años esa cifra aumenta hasta el 68%.
Los fumadores tienen el doble de probabilidades de padecer hipertensión arterial que el resto de la población.
El sodio no está solo en la sal, sino también en el glutamato monosódico, que está presente de forma abundante en algunos alimentos, como el tomate, el champiñón y la levadura.
Se puede mejorar la presión arterial comiendo más frutas y verduras con un alto contenido en potasio, como plátanos, dátiles, zanahorias, alcachofas o espinacas. Una dieta baja en calorías puede producir por cada 10 kg de disminución de peso una disminución de 10 mm/Hg de la presión arterial.
El ejercicio físico aeróbico moderado ayuda a fortalecer el corazón, bajar peso y controlar la presión arterial. La automedida de la presión arterial (AMPA) en el propio domicilio puede mejorar el control de la hipertensión.
La hipertensión arterial y la hipercolesterolemia (colesterol alto) están considerados entre los factores de riesgo más importantes para padecer accidentes cardiovasculares.
