Epilepsia Tipos de epilepsia
De acuerdo con su extensión cerebral, las crisis epilépticas pueden ser generalizadas o localizadas.
– Crisis epilépticas localizadas
La epilepsia localizada, también denominada focal o parcial, es aquélla en la que el paciente no pierde la conciencia o esta pérdida es incompleta y la descarga anómala detectable en el ECG queda limitada a un área de la corteza cerebral, cuya extremada excitabilidad hace que la llegada de los impulsos nerviosos normales sea capaz de desencadenar una crisis epiléptica.
Durante la crisis el paciente experimenta una combinación de síntomas motores, sensitivos, sensoriales, psíquicos y vegetativos, fenómenos de los cuales es consciente, total o parcialmente.
– Crisis epilépticas generalizadas
La epilepsia generalizada es aquélla en la que desde el inicio de la crisis el paciente pierde la conciencia (por afectación de estructuras cerebrales situadas por debajo de la corteza) y la anormalidad bioeléctrica es difusa y simétrica, con implicación de ambos hemisferios cerebrales (tal como se demuestra en el electroencefalograma), por lo que las convulsiones afectan a las cuatro extremidades.
Es la variedad más dramática de epilepsia, conocida clásicamente con la expresión francesa “le Grand mal”.
La crisis epiléptica generalizada más común es la crisis convulsiva de tipo clónico/tónico.
Comienza la crisis por la contracción tónica (es decir, sostenida) de los músculos de una extremidad, sea en flexiono en extensión, contracción iniciada a veces por un grito del paciente, causado por un espasmo asociado de su laringe.
En esta fase de “Grand mal”, si la contracción de los músculos llega a bloquear los movimientos respiratorios de la caja torácica y del diafragma, la cara del paciente epiléptico adquiere un color azulado, cianótico.
La fase clónica comienza por sacudidas musculares muy breves, seguidas de movimientos de las extremidades de mayor amplitud, que son violentos y espaciados, generalmente sincrónicos y simétricos en las cuatro extremidades.
Durante la crisis, el epiléptico, cuya respiración es estertorosa, suda y babea. Terminada la crisis, en cuyo transcurso el paciente puede sufrir lesiones traumáticas, éste queda durante algún tiempo en un estado somnoliento y estuporoso.
Pero la crisis epiléptica generalizada puede ser no convulsiva, y en esta variante la epilepsia se hace aparente bajo la forma de las llamadas ausencias epilépticas, durante las cuales el paciente epiléptico interrumpe bruscamente el trabajo que estuviera haciendo y aparece como totalmente desconectado de lo que le rodea, con la mirada fija, los párpados medio cerrados y la cara inexpresiva.
– Epilepsia idiopática o primaria
Las epilepsias idiopáticas o primarias, de causa por ahora desconocida, se inician con precocidad en la biografía del paciente, sin que pueda demostrarse lesión o anomalía estructural en su cerebro. Es en estas epilepsias generalizadas de comienzo precoz en las que la predisposición genética se considera como más relevante.
En principio, han sido identificados al menos cinco presuntos genes con manifiesta influencia en ciertas formas específicas de epilepsia. La localización cromosómica de los genes y su relación con determinadas formas de epilepsia es la siguiente:
- Convulsiones neonatales familiares benignas tipo 1 (BFNC1) y tipo 2 (BFNC2) = cromosomas 20q y 8q
- Epilepsia mioclónica progresiva = cromosoma 21q
- Epilepsia del lóbulo frontal nocturna de herencia autosómica/dominante = cromosoma 20q
- Epilepsia generalizada con crisis febriles = cromosoma 19q
– Epilepsia adquiridas
Las epilepsias adquiridas son aquéllas en las que la causa puede ser demostrada. Estas crisis epilépticas son secundarias a muy variadas enfermedades o anomalías estructurales del cerebro: traumatismos cráneo encefálicos, tumores cerebrales, enfermedad vascular cerebral, enfermedades degenerativas, intoxicaciones y trastornos metabólicos, sobre todo en los niños.
La localización y características de la lesión que actúa como foco de la descarga epiléptica se establecen con las técnicas de diagnóstico mediante imágenes.
-Epilepsia focal
En las epilepsias focales, de acuerdo con la localización del foco cerebral en el que se inicia la crisis (foco epileptógeno) la sintomatología clínica derivada de las anómalas descargas cerebrales serán obviamente distintas:
- En el lóbulo frontal: Desviación conjugada de los ojos, contracción tónica postural del brazo; enuresis
- En el área motora primaria: Contracción tónica y/o sacudidas clónicas del hemicuerpo contralateral. Disfasia
- En el área sensitiva primaria y en el lóbulo parietal: Parestesias; alucinaciones somatestésicas en el hemicuerpo contralateral con propagación o sin ella; ilusiones de movimiento; alucinaciones visuales complejas
- En el lóbulo occipital: Alucinaciones visuales elementales (luces, chispas) o complejas; Visión distorsionada de los objetos; Desviación conjugada de los ojos
- En el lóbulo temporal: Sensaciones indefinibles; alucinaciones olfativas, digestivas o gustativas; detención y fijación de la mirada y de toda actividad; automatismos bucales, linguales y faríngeos o de las manos; enrojecimiento o palidez, sudoración, ruidos intestinales
- En la corteza cerebral posterior-lateral: Alucinaciones auditivas simples o complejas; vértigo, movimientos faciales
