Hiperactividad Diagnóstico
No existe una prueba única para el TDAH, lo que puede hacer el trastorno difícil de diagnosticar. Recabar la mayor información posible sobre el paciente es la mejor manera de obtener un diagnóstico preciso y descartar otras posibles causas.
Un examen médico completo y una serie de preguntas sobre la salud del paciente, problemas médicos, los síntomas y problemas que se producen en la escuela y en casa.
Los niños diagnosticados con TDAH presentan síntomas durante un largo período de tiempo y tienen problemas particulares en situaciones de estrés, situaciones exigentes o en actividades que requieren atención sostenida, tales como leer, hacer problemas de matemáticas o jugando juegos de mesa.
La mayoría de los médicos creen que un niño no debe recibir un diagnóstico de TDAH a menos que los síntomas principales del TDAH comiencen temprano en la vida y creen problemas significativos en el hogar y en la escuela de manera permanente.
Para un diagnóstico de TDAH, un niño debe tener seis o más signos y síntomas de una de las categorías siguientes.
– Problemas de atención
- A menudo no presta atención a los detalles o comete errores por descuido en las tareas escolares de otras actividades
- A menudo tiene dificultad para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas
- A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente
- A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares o tareas
- A menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades
- A menudo evita, le disgusta o es renuente a dedicarse a tareas que requieren esfuerzo mental sostenido
- A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades
- A menudo se distrae fácilmente
- A menudo es descuidado en las actividades diarias
