Dorsalgia Causas de dorsalgia
Las causas que pueden provocar la aparición de la enfermedad son entre otras:
Infecciones víricas o de otro tipo, se diagnostican a través de análisis de sangre, cultivos de gérmenes y pruebas de radio diagnosis.
Desequilibrios de la columna vertebral que puedan llevar a padecer hernias discales. Las hernias de disco dorsales no son de las más frecuentes y normalmente si existen se producen a partir de la octava vértebra dorsal.
Normalmente requieren de un tratamiento de urgencia debido a su severidad y pueden llegar a requerir cirugía.
Problemas de retención de cartílago o de pérdida de altura de la vértebra puede producirse por aplastamiento vertebral. Su origen puede ser la osteoporosis, toma de corticoides prolongada, alcoholismo, diabetes, o verse derivadas de procesos malignos como por ejemplo tumores.
En ocasiones la enfermedad aparece como lesión deportiva por giros bruscos o episodios de afecciones en las articulaciones que se extienden a la espalda. Es frecuente también que después de una exposición al frío, en personas que se quedan dormidas sin taparse o se exponen al aire acondicionado, se produzca una dorsalgia.
Los reumatismos inflamatorios, la espondilitis anquilosante, las escoliosis o cifosis, y la artrosis son tan frecuentes que se encuentran en dos de cada tres personas mayores de 30 años, derivadas de múltiples factores como la actividad forzada laboral y deportiva, a causas de las presiones por escoliosis, falta de circulación por el sedentarismo, etc.
Existen también una serie de causas como los problemas pulmonares, cardiacos, úlcera duodenal de estómago, páncreas o vesícula, y que dan tanto síntomas agudos como crónicos que pueden producir dorsalgias.
