También llamada ulceromembranosa, esta enfermedad está ocasionada por espiroquetas con asociación de espirilos. Cursa con ulceración profunda de la amígdala, con disfagia o dificultad para deglutir o tragar alimentos  y odinofagia, es decir, una deglución dolorosa. Sin embargo, el estado general suele ser bueno.

El diagnostico se realiza por la clínica y el resultado bacteriológico del frotis. El tratamiento se realiza con penicilina.