Espasmo del sollozo
Crisis de llanto seguida de un paro respiratorio, que se acompaña en ocasiones de cianosis e incluso pérdida de conocimiento de pocos segundos de duración. Se presenta por lo general, en niños pequeños y a pesar de su aparatosidad no reviste gravedad alguna y no precisa tratamiento.
El espasmo del sollozo es un tipo de evento súbito, de tipo no epiléptico, presenta hasta en el 5-7% de los niños sanos. Se da más frecuentemente entre los 6 y los 12 meses de vida y en la gran mayoría de los casos desaparecen los espasmos antes de los 6 años de edad. La mayor cantidad de espasmos los presentan los niños entre el año y dos años de edad.
Causas
Característicamente existe un evento desencadenante (el más común es el llanto), aunque puede ser provocado por dolor, sorpresa o frustración al no cumplirle un capricho; después de sacar el aire de sus pulmones el niño detiene las respiración (apnea) y puede mostrarse rígido y con un leve tono azuloso (cianosis) en los labios y en los dedos, otros pueden exclusivamente mostrarse pálidos.
De forma excepcional al final del evento se pueden presentar algunas sacudidas musculares que remedan a una convulsión. Después del evento el niño se observa cansado, sudoroso y suele querer dormir una siesta.
El espasmo del sollozo no es provocado por enfermedades orgánicas del sistema nervioso, tampoco es una manifestación de ninguna enfermedad psiquiátrica ni significa que el niño tiene ningún trauma psíquico. Se le ha relacionado con un reflejo respiratorio infantil primitivo y tiene cierto grado de agregación familiar (uno de cada cuatro niños con espasmo del sollozo tiene un familiar directo que lo padeció en la infancia).
Es frecuente que el niño manifieste más espasmos por las tardes, cuando esta cansado y en especial cuando se acerca la hora de ir a dormir.
Tipos de espasmos de sollozo
Existen dos tipos de espasmo del sollozo
– Espasmo del sollozo cianótico
Son provocados por episodios que frustran o enojan al bebé, quien llora vigorosamente y después aparece la apnea (falta de respiración), se pone azulado (cianótico), puede presentar convulsiones, y luego queda fláccido. Se presenta en el 62% del total de casos de espasmo del sollozo.
– Espasmo del sollozo pálido
El episodio es provocado por un susto o alguna situación inesperada que lo asusta. El bebé llora poco, se pone pálido, y puede presentar convulsiones antes de recobrar la conciencia. Se presenta en el 19% de los casos.
Diagnóstico
El diagnóstico se debe efectuar por descarte de enfermedades del sistema nervioso central, cardiovascular, respiratorio y enfermedades metabólicas. Los niños con trastornos de conducta, hiperquinéticos, enuréticos, desobedientes y agresivos, sufren más frecuentemente de esta enfermedad en la infancia.
El mecanismo que lo provoca no está enteramente aclarado, pero intervienen factores anatómicos, estímulos vagales, caídas de la presión arterial e hiperventilación. Los niños con anemia por déficit de hierro tienen mayor incidencia de espasmo del sollozo. La anemia sería causa de una menor oxigenación cerebral y un factor desencadenante del espasmo.
Recomendaciones ante un caso de espasmo del sollozo
- Mantenga la calma, su niño no tiene riesgo de perder la vida.
- Retire los objetos que tenga en la boca.
- Colóquelo de costado y retire los objetos con los que se pueda golpear.
- No intente detener el espasmo.
- Aléjese un poco del niño y obsérvelo de forma indirecta, haciendo pensar al niño que no le presta mucha atención al evento.
- Inmediatamente al término del espasmo, acuda con el niño y explíquele con voz firme que no le gusta que haga "berrinches" y que no le dará el beneficio que pretendía ganar con el espasmo. En caso de que sea provocado por dolor, bríndele consuelo y alivio.
- Déjelo dormir una pequeña siesta.
Si su niño hace varios eventos de espasmo del sollozo al día, es probable que usted este manejando conductualmente de forma equivocada a su hijo y el niño este utilizando el espasmo como forma de comunicación, intentando llamar la atención de los familiares.
Recuerde que el llanto es una forma de comunicación infantil y que si usted acude inmediatamente para proporcionarle gratificantes a su hijo en caso de llanto, intentando reducir el número de espasmos, es probable que se produzca un efecto contrario, incrementando el número de ellos.
Qué no hacer nunca
- Maniobras de reanimación. Su hijo no se encuentra en una emergencia médica, las medidas de reanimación, como la respiración de boca a boca y el masaje cardiaco, pueden tener riesgos en manos inexpertas.
- Golpear a su hijo. Los golpes no detienen el espasmo y pueden darle la sensación de rechazo a su hijo.
- No lo introduzca en agua. Tiene el riesgo de broncoaspiración y complicaciones pulmonares mayores que el mismo espasmo.
- No introduzca objetos en su boca. Si lo intenta con un objeto rígido, le puede lesionar la boca y si lo hace con objeto suave (un pañuelo) le puede provocar sofocación.
- Es muy importante no confundirlo con enfermedades convulsivas (epilépticas) y evitar en lo posible la administración de medicamentos antiepilépticos.
Cuándo Debe Acudir a su Médico
- Cuando los espasmos se produzcan sin un factor desencadenante.
- En caso de movimientos de tipo convulsivo.
- En caso de eventos durante el sueño o que no recobre la conciencia.
- En caso de inicio antes de los 5 meses de edad.
- Cuando exista duda de que su hijo tenga otro diagnóstico.
El electroencefalograma no es necesario en el estudio de un niño con espasmo del sollozo y deberá de ser utilizado sólo en caso de duda en el diagnóstico de los eventos de su hijo.
