Disfunción eréctil Tratamiento
El papel del médico de cabecera es importante en el manejo inicial de los pacientes con este problema, la selección de casos que deben remitirse a las unidades de disfunción eréctil, unidades multidisciplinares coordinadas por el urólogo, donde colaboran psiquiatra, psicólogo, endocrinólogo, etc. para el diagnóstico, tratamiento y el seguimiento de estos pacientes.
Tras la evaluación inicial del paciente mediante la historia clínica, el examen físico y las pruebas de laboratorio se expondrán al paciente las opciones terapéuticas disponibles, su eficacia y complicaciones.
Si el paciente no desea ningún tratamiento invasivo y su historia no sugiere génesis psicológica u hormonal (en cuyo caso se necesitaría psicoterapia y estudio endocrino, respectivamente) se planteará la posibilidad de usar un sistema de vacío o intentar medicación oral, sin necesidad de realizar pruebas diagnósticas adicionales.
Las terapias invasivas requieren pruebas diagnósticas adicionales que documenten la causa específica de la disfunción (test de inyección intracavernosa, registro de rigidez y tumescencia peneana nocturna,…).
– Opciones terapéuticas no invasivas
- Eliminación de los factores de riesgo modificables
- Asesoramiento y/o psicoterapia
- Tratamiento farmacológico oral
- Dispositivos de vacío
- Tratamiento hormonal
– Opciones terapéuticas invasivas
- Fármacos vía transuretral
- Inyección intracavernosa
- Cirugía arterial
- Prótesis de pene
El tratamiento con psicoterapia puede ser efectivo para la impotencia cuando su etiología está basada, al menos en parte, en los aspectos psicológicos que son precipitados por factores como la ansiedad, fracaso profesional, pérdida de salud propia o de la pareja, etc. Sin embargo, los pacientes con larga evolución debida a factores psicológicos derivados de procesos de desarrollo remotos, pueden no responder.
