Distonía Tratamiento de distonía
El tratamiento de la distonía ha mejorado en los últimos años debido al éxito de las inyecciones con la toxina botulínica (Botox). Para casos más discapacitantes, la estimulación cerebral profunda es una opción.
– Truco sensorial
Un fenómeno común asociado con la distonía se llama truco sensorial. Tocar una parte del cuerpo afectada o adyacente a veces puede reducir significativamente las contracciones. Las personas con distonía puede descubrir y utilizar este truco para reducir sus propias contracciones distónicas.
– Toxina botulínica
La toxina botulínica (Botox) bloquea la liberación de un mensajero químico que activa las contracciones musculares. Cuando el médico le inyecta la toxina en el músculo, provoca que el músculo se debilite temporalmente, lo que puede reducir o eliminar las contracciones distónicas. El efecto desaparece y las inyecciones deben repetirse cada tres meses. Los posibles efectos secundarios de la toxina botulínica dependen del sitio donde se inyecte, pero pueden incluir debilidad muscular excesiva si se inyecta cerca de la boca o en la parte frontal del cuello puede resultar en problemas para deglutir.
– Estimulación cerebral profunda
Esta técnica consiste en implantar un electrodo en el cerebro y un dispositivo estimulante relacionada con el electrodo implantado en el pecho. El estimulador genera impulsos eléctricos, que se transmiten a través de electrodos implantados en una región específica del cerebro que reduce las contracciones musculares anómalas. Para modular el efecto del tratamiento, el médico puede ajustar la frecuencia e intensidad de los impulsos eléctricos. Los riesgos incluyen infección, problemas de movimiento (como debilidad o parálisis) y posibles dificultades del habla.
– Cirugía
La cirugía se considera sólo para ciertos tipos de distonía y cuando otros tratamientos no han funcionado. En ciertos tipos de distonía los cirujanos pueden cortar o extirpar los nervios que controlan el músculo contraído. Esto se puede hacer en la distonía de los párpados (blefaroespasmo) o del cuello (cervical).
