Embarazo molar Tratamiento
Un embarazo molar es una experiencia muy desagradable. La mujer no sólo pierde el embarazo sino que además hay un leve riesgo de que se desarrolle un cáncer. Para proteger a la mujer debe extirparse todo el tejido molar del útero. Esto se lleva a cabo habitualmente mediante un legrado, con anestesia general. No es infrecuente que tengan que hacerse varios legrados antes deben vaciar totalmente la cavidad uterina. Ocasionalmente, cuando la mola es extensa y la mujer ha decidido no tener embarazos en el futuro, se puede realizar una histerectomía.
Después de la extirpación de la mola, el médico vuelve a medir periódicamente la concentración de HCG. Si ha bajado a cero, por lo general la mujer no necesita tratamiento adicional. Sin embargo, el médico seguirá supervisando las concentraciones de HCG durante seis meses a un año para asegurarse de que no quede tejido molar. Una mujer que haya tenido un embarazo molar no debe quedar embarazada durante seis meses a un año, puesto que un embarazo dificultaría la supervisión de las concentraciones de HCG.
