Fibromialgia Evolución de la fibromialgia
Los síntomas con que cursa la fibromialgia, debido a que se trata de una enfermedad crónica, van a perdurar a lo largo de muchos años. Además, y debido a que no existe hasta la fecha un tratamiento eficaz que cure la enfermedad, el objetivo es minimizar su impacto.
La evolución del cuadro clínico depende del grado con que se manifieste la enfermedad en cada caso. Los grados con los que la enfermedad puede llegar a mostrarse son variables y pueden ir desde leves dolores a que el paciente tenga que ser ingresado y tratado por el dolor.
Debido a la ausencia de tratamientos eficaces, el objetivo es conseguir una mejoría de los síntomas con la que se pueda minimizar el deterioro de la calidad de vida del paciente. Existen tres modalidades terapéuticas que han mostrado un buen grado de eficacia en el control de la enfermedad.
El ejercicio físico mejora la salud general del enfermo, además, mantener un buen tono muscular permite a los pacientes realizar una vida casi normal y está demostrado que previene el avance del deterioro producido por la enfermedad.
La terapia consiste en enseñar al paciente a convivir de la mejor manera posible con el proceso.
Los fármacos que han demostrado una mayor eficacia en el control de los síntomas de la enfermedad han sido los analgésicos no opiáceos tipo paracetamol, los antidepresivos (se posee mayor experiencia con los antidepresivos tricíclicos en dosis bajas, por ser más antiguos), algunos inductores del sueño tipo zolpidem y muy recientemente, algunos antidepresivos de última generación.
