Hemorroides Diagnóstico
Los individuos que padecen hemorroides lo descubren de maneras diferentes, pues, como hemos mencionado anteriormente, no todos los tipos de hemorroides son iguales y sólo algunas de ellas provocan dolor. El paciente puede sentir el bulto de una hemorroide externa cuando se limpie después de ir al inodoro, puede encontrar gotas de sangre en la taza del inodoro o en el papel higiénico, o puede sentir un prolapso hemorroidal (salida parcial de la hemorroide por el ano) después de evacuar.
El dolor intenso puede ocurrir cuando una trombosis hemorroidal externa, o una hemorroide interna que prolapsa se gangrena.
El diagnóstico de una hemorroide interna es fácil si la hemorroide sobresale por el ano; un examen rectal con un dedo enguantado puede descubrir una hemorroide interna en el canal anal.
Un examen más minucioso de las hemorroides internas se realiza visualmente utilizando un anoscopio. El anoscopio es parte del instrumental médico, posee una longitud de tres pulgadas, y se va haciendo más delgado la dirigirnos a su extremo más distal. Puede ser de metal o de plástico, tiene la estructura de un tubo hueco de aproximadamente una pulgada de diámetro en su extremo de visualización. El instrumento permite localizar la posición de la almohadilla hemorroidal para aumentar la precisión diagnóstica.
