Hiperhidrosis Tratamiento
El primer curso de tratamiento para la hiperhidrosis es la aplicación de agentes tópicos aplicados a la piel en la zona afectada. La aplicación tópica incluye fármacos anticolinérgicos, ácido bórico, soluciones de ácido tánico, y glutaraldehído. La aplicación más utilizada y más eficaz en la actualidad es el Drysol, una solución de cloruro de aluminio, que se aplica por la noche sobre la piel seca. Los medicamentos sistémicos se pueden tomar por vía oral y son fármacos anticolinérgicos, sedantes o tranquilizantes, y los bloqueadores de los canales de calcio. Estos fármacos orales tienen efectos secundarios, como sequedad de boca y ojos, visión borrosa y estreñimiento, y pueden no ser apropiados para pacientes pediátricos.
La iontoforesis, que consiste en la aplicación de una corriente eléctrica a través de la piel, puede usarse para tratar la hiperhidrosis palmar y plantar, pero requiere un tratamiento diario de unos 30 minutos, a menudo varias veces al día.
Como último recurso se puede utilizar la cirugía para tratar la hiperhidrosis palmar, plantar, y axilar. El procedimiento quirúrgico abierto o mínimamente invasivo implica la eliminación de partes de los nervios responsables de la sudoración excesiva y la eliminación de las glándulas sudoríparas. La liposucción se puede utilizar para extirpar las glándulas sudoríparas de la zona de las axilas.
