Legionelosis Tratamiento
Para el tratamiento de la legionella, el tratamiento que se ha demostrado más eficaz es el uso de medicamentos, que van a minimizar y poco a poco eliminar la bacteria del organismo y los síntomas y complicaciones que ocasiona.
Hay tres principales clases de antibióticos que son eficaces en el tratamiento de la legionelosis. Estas incluyen las fluoroquinolonas, como ciprofloxacina, levofloxacina, o moxifloxacino.
Se pueden utilizar también otro tipo de medicamentos con principios activos diferentes como son los macrólidos como la eritromicina, la azithromyocina y la claritromicina. Así como una tercera línea de principios como son las tetraciclinas incluyendo doxiciclina.
La elección del antibiótico depende a menudo del estado clínico del paciente, la tolerancia a la medicación, y el grado de certeza en cuanto al diagnóstico. En casos severos de la enfermedad en los que la bacteria está acostumbrada al tratamiento con una sola medicación, se pueden utilizar una combinación de los medicamentos antes mencionados o un segundo fármaco denominado rifampicina que puede aumentar la respuesta inmunitaria contra la enfermedad.
