Legrado
El legrado del útero o raspado de la matriz consiste en extraer la capa más interna del útero, llamada endometrio, mediante un instrumento en forma de cuchara, denominado legra para que el embrión se desprenda.
Lo único que lesiona es la mucosa, que se recupera perfectamente en tres meses.
El legrado del útero o raspado de la matriz consiste en extraer la capa más interna del útero, llamada endometrio, mediante un instrumento denominado legra.
La extracción de tejidos de la cavidad uterina, pueden ser restos abortivos o tejido endometrial.
Para realizar el legrado uterino es necesario dilatar primero el conducto cervical.
Realización de un legrado
La realización de un legrado se hace o bien por ginecología o por obstétrico.
Ginecológico: el legrado se realiza como parte del estudio de una mujer que tiene reglas abundantes o irregulares, o que ha sangrado tras la menopausia.
Obstétrico: el legrado se realiza para evacuar los tejidos residuales de la matriz en caso de aborto o tras un parto, cuando quedan restos de placenta.
Causas
Este procedimiento se realiza en las siguientes circunstancias:
- Diagnóstico y tratamiento de menstruaciones anormales, especialmente en mujeres mayores
- Diagnóstico y tratamiento de pólipos.
- Diagnóstico de cáncer uterino, fibromas y otros tumores del útero.
- Tratamiento de endometritis.
- Poner término a un embarazo o extirpar el tejido que queda luego de dar a luz o de un aborto.
- Hemorragia abundante tras dar a luz.
Cuidados
Ante un legrado uterino debe tomar algunas precauciones:
Tras el procedimiento, el cuello del útero permanece dilatado durante dos semanas.
- No use tampones o duchas vaginales durante 10-14 días.
- No tenga relaciones sexuales durante 10 días.
- No tome baños en la tina; use la regadera.
- En caso de que se vaya a usar anestesia general, no coma ni beba nada de 8 a 10 horas antes de la operación.
- No tome aspirinas o medicamentos que interfieran en la coagulación de la sangre durante la semana anterior al procedimiento.
Advertencias
Consulte a su médico, en caso de:
• Sangrado mayor que una regla, de forma persistente
• Dolor en hipogastrio que no cede con analgésicos habituales
• Flujo de mal olor
• Fiebre
Las hemorragias y calambres que siguen al procedimiento son normales.
En algunos casos no se producen hemorragias pero en otros sí, especialmente se ha quitado un pólipo o un fibroma.
Hay mujeres que después de la operación sienten dolores abdominales o dolor de la espalda durante algunos días.
