Menopausia Nutrición
Una de las cuestiones más importantes a tener en cuenta en esta etapa de la vida es la alimentación y las necesidades nutricionales. Hay que evitar la obesidad, la diabetes, la arterioesclerosis, la hipertensión y la osteoporosis silenciosa. La relación entre nutrición y menopausia comprende varios aspectos.
Sabemos que una dieta deficiente puede ser causa de desnutrición, lo que conlleva a una disminución de calcio y por lo tanto la posibilidad de desarrollar osteoporosis.
El consumo exagerado de grasas saturadas y carbohidratos conduce a un exceso de peso que puede facilitar la aparición de enfermedades cardiovasculares e hipertensión arterial. Finalmente, la falta de ejercicio o la vida sedentaria, el consumo de tabaco, alcohol, cafeína y bebidas gaseosas, también contribuye al deterioro del estado nutricional, con alteración de los nutrientes esenciales.
En la menopausia y el climaterio se presenta una disminución de los estrógenos lo que lleva a una menor absorción de calcio (el 25%, cuando lo normal es que sea de 30-50%) y a una mayor excreción renal, debido a menor concentración de vitamina D, parathormona y estradiol, razón por la cual se disminuyen los niveles de calcio sérico.
–Peso
La mayoría de los estudios han demostrado un aumento significativo pero pequeño (1-2 Kg) del peso con la menopausia. En un estudio en el que se realizó el seguimiento de casi 500 mujeres durante 3 años la ganancia media de peso en las mujeres que presentaron la menopausia era de 2.25 Kg, pero el 20% de la población había ganado 4.5 Kg o más.
Algunos de los factores típicos de riesgo cardiovascular que se producen durante la menopausia pueden ser debidos a la ganancia de peso. Pero el más importante cambio que se produce en la menopausia es el cambio en la distribución de la grasa corporal, que cambia a una obesidad abdominal o de tipo androide.
Numerosos estudios han demostrado que la obesidad abdominal es la que más se asocia a un aumento del riesgo cardiovascular. Parece que en la aparición de la grasa abdominal juegan un importante papel los andrógenos, hormonas sexuales masculinas, que durante la época fértil existen en la mujer en cantidades muy pequeñas pero que se elevan en la menopausia.
Aunque se han realizado pocos estudios sobre el efecto del tratamiento hormonal sustitutivo (las hormonas que se utilizan en la menopausia) en la ganancia de peso de la menopausia, en alguno de ellos se ha demostrado que el tratamiento hormonal sustitutivo con estrógenos en las mujeres postmenopáusicas logra que el incremento de la grasa abdominal sea más pequeño.
Sin embargo, la principal causa de abandono del tratamiento hormonal sustitutivo por las mujeres es la sensación subjetiva de engordar. Es posible que ello sea debido a otras hormonas femeninas, los gestágenos (similares a la progesterona) que aumentan el apetito. De hecho estas hormonas se utilizan para abrir el apetito en ciertas enfermedades que cursan con desnutrición y anorexia.
–Aspectos dietéticos a considerar en la menopausia (siempre bajo la supervisión de su médico):
- Dieta variada, moderadamente hipocalórica
- Disminuir el consumo de grasas saturadas y colesterol: evitar fiambres y bollería, nata….
- Consumo mayor de pescado que de carne
- Evitar los fritos. Cocinar a la plancha, al vapor, al horno
- Evitar las salsas y aderezos como mayonesas…
- Moderación en el consumo de sal y alimentos prefabricados (que suelen llevar sodio como conservante)
- Dieta rica en fibra, con cereales y pasta integral
- Se puede consumir soja para disminuir los “sofocos”
- Consumir al menos 5 piezas de fruta o raciones de verdura al día
- Dieta rica en calcio para evitar la osteoporosis, a base de lácteos desnatados
- Es primordial la realización de algún tipo de ejercicio físico de forma habitual
