Flora intestinal
Han sido muchas las especies bacterianas (entre 300 y 500) que se han adaptado, a lo largo de la evolución, a vivir y proliferar en el interior del tubo digestivo humano. El número de bacterias que componen lo que se denomina flora bacteriana intestinal es tan elevado que se estima como 10 veces superior al número de células que constituyen el cuerpo humano.
En el estómago y en el intestino delgado (duodeno, yeyuno e íleon) es escaso el número de especies bacterianas con residencia habitual, debido, sin duda, a lo inhóspito de su medio ambiente (que contiene sucesivamente ácido gástrico, bilis y secreción pancreática), así como a la actividad peristáltica dirigida hacia el ileon terminal, factores que dificultan una colonización bacteriana estable a estos niveles.
Por el contrario, el intestino grueso contiene un ecosistema bacteriano abundante y complejo, hasta alcanzar concentraciones de 1011 o 1012 bacterias por gramo de contenido colónico. Cabe subrayar que el 60% de las heces sólidas corresponde a su contenido bacteriano.
La constante interacción entre el huésped (que es el ser humano) y las bacterias que viven en su intestino puede, de hecho, redundar en beneficios para su salud, mientras que algunas de estas bacterias son patógenos potenciales que se transforman en origen de infecciones y sepsis en determinadas circunstancias, sobre todo cuando se deteriora la integridad física o funcional de la pared mucosa del intestino, que normalmente actúa como una barrera.
Procedencia de la flora bacteriana
La colonización del tubo digestivo por la flora bacteriana se inicia desde el mismo momento del nacimiento y dura unos cuantos días. La manera como se realiza esta colonización inicial determina su composición final: parto por vía natural o a través de cesárea, tipo de dieta (lactancia materna o artificial), hospital donde el niño nació, país desarrollado o en vías de desarrollo, etc.
Las bacterias pioneras en esta colonización tienen la capacidad de modular la expresión de los genes delas células del epitelio intestinal para, de esta forma, mejorar las condiciones ambientales y, de este modo, en un ambiente más propicio, incrementar la proliferación bacteriana.
En la composición definitiva de la flora bacteriana intestinal las bacterias anaerobias (que son las que no precisan oxígeno para vivir) sobrepasan con mucho en número a las bacterias aerobias (que necesitan oxígeno). Esta composición, que tiene carácter individual, aunque suele permanecer constante, varía en determinadas circunstancias como, por ejemplo, después de un tratamiento antibiótico o a consecuencia de una infección alimentaria aguda con diarrea.
Traslocación bacteriana
Como tal se conoce el paso a través del epitelio de la capa mucosa de bacterias viables, desde la luz intestinal donde residen. Si se altera funcionalmente la barrera mucosa, ésta puede permitir entonces el paso a su través de numerosas bacterias viables, por lo generalpertenecientes a los gérmenes aerobios Gram-negativos, como la Escherichia coli, el Proteus y la Klebsiella.
Después de atravesar la barrera mucosa, los microorganismos, siguiendo los vasos queconducen la linfa, alcanzan los ganglios mesentéricos, el hígado y el bazo. A partir de este primer asentamiento, las bacterias pueden diseminarse por todo elorganismo provocando sepsis, shock, fracaso multiorgánico y la muerte.
El fenómeno de la traslocación ocurre en todas aquellas situaciones en las que se deteriora la resistencia de la mucosa intestinal, como sucede en el shock hemorrágico, las quemaduras extensas, la isquemia del intestino, la obstrucción intestinal, la pancreatitis aguda grave y la insuficiencia hepática.
Probióticos y prebióticos
Se definen como probióticos aquellos microorganismos que, consumidos con un alimento, aportan beneficios importantes para la salud del huésped y para su bienestar. Sonconsideradas como probióticos algunas especies de lactobacillus como el Lactobacillus rhamnosus GG (L GG), el L. acidophilus y el L. fermentum, que pueden colonizar el intestino humano. Varios ensayos clínicos en humanos han demostrado la eficacia de varias especies de bacterias probióticas en colitis infecciosas, virales y bacterianas, así como en la diarrea asociada a la administración de antibióticos.
Se definen como prebióticos a los ingredientes no digeribles de los alimentos que producen efectos beneficiosos para la salud del huésped al estimular selectivamente el crecimiento, la actividad o ambos aspectos, de una bacteria o de un número restringido de bacterias en el colon.
Bacterias intestinales y cáncer de colon
Las bacterias intestinales pueden jugar un papel en el mecanismo de iniciación del cáncer de colon a través de la producción de sustancias carcinógenas, cocarcinógenas o procarcinógenas. Aunque no se dispone de evidencias concluyentes, las bacterias residentes en el colon pueden ser un factor ambiental significativo que module el riesgo del cáncer de colon en los seres humanos.
Enfermedades inflamatorias intestinales
Se ha sugerido que las bacterias residentes en el intestino pueden ser un factor esencial en la puesta en marcha del proceso inflamatorio que conduce al desarrollo de estas enfermedades, como son la enfermedad de Crohn o la Colitisulcerosa.
Funciones principales de la flora bacteriana humana
La flora bacteriana humana cumple funciones metabólicas, funciones nutritivas (o tróficas) y funciones protectoras:
– Funciones metabólicas
La flora bacteriana que habita en el intestino grueso participa en la fermentación de todos los residuos alimentarios no digeribles, así como del moco producido por el epitelio intestinal.
El resultado de la actividad fermentativa desarrollada por las bacterias es la recuperación de energía metabólica para elhuésped humano, así como el aporte de la energía necesaria para la propia proliferación bacteriana. Esta actividad fermentativa se ejerce principalmente sobre los hidratos de carbono no digeribles (almidones, celulosa, pectinas, etc.) de los que se generan ácidos grasos de cadena corta.
La flora bacteriana participa también en la putrefacción (actividad metabólica en ausencia de oxígeno) de los péptidos de las proteínas y cuyo resultado es la generación también de ácidos grasos de cadena corta, así como de algunas sustancias tóxicas (amonio, aminas, fenoles, etc.). Las proteínas sometidas al proceso metabólico de la putrefacción son la elastina y el colágeno procedente de los alimentos, los fermentos pancreáticos, las células del epitelio intestinalnecrosadas y las bacterias lisadas.
En el ciego y en el colon derecho la fermentación es muy intensa, con una elevada producción de ácidos grasos de cadena corta, lo que condiciona un medio ambiente colónico ácido y un rápido crecimiento bacteriano. Por el contrario, en el colon izquierdo predomina la putrefaccción sobre la fermentación y la población bacteriana permanece estable.
Las bacterias que habitan en la luz del colon desempeñan un papel importante en la síntesis de vitaminas y en la absorción del calcio, el magnesio y el hierro. La absorción del hierro en el ciego es potenciada por la presencia de ácidos grasos de cadena corta generados por fermentación.
– Funciones nutritivas o tróficas
Crecimiento y diferenciación de las células epiteliales: Es posible que el papel más importante de los ácidos grasos de cadena corta en la fisiología del colon sea su efecto nutritivo o trófico sobre el epitelio intestinal.
En un modelo experimental de rata libre de gérmenes se comprueba que disminuye la proliferación de las células epiteliales del colon, lo que sugiere que la presencia de bacterias en la luz intestinal es necesaria para una óptima proliferación de dichas células.
Interacciones entre las bacterias intestinales y la capacidad defensiva inmunitaria del huésped: La mucosaintestinal funciona como una fase interpuesta (interfase) entre el sistema inmunitario y el medio ambiente. Por ello no es sorprendente que sea el tejido linfoide intestinal el que contenga la mayor concentración de células inmunocompetentes del cuerpo humano, ya que la continua interacción entre el huésped y las bacterias intestinales, a través de lacapa mucosa (que actúa como interfase) es clave para el desarrollo de un sistema defensivo inmunitario que sea competente. Por este motivo, los animales de experimentación libres de gérmenes ("germ-free") tienen menor cantidad de tejido linfoide en la mucosa intestinal.
– Funciones protectoras
Las bacterias que residen habitualmente en el tubo digestivo desempeñan un papel clave en la resistencia del organismo a ser colonizado por otros gérmenes aparte de aquellos con los que ya convive. Por esta razón, los modelos animales libres de gérmenes son muy susceptibles a las infecciones.
En circunstancias normales existe un equilibrio entre las diferentes especies de bacterias residentes en el intestino. Este equilibrio ecológico bacteriano puede romperse con la administración de antibióticos, los cuales, al destruir a unas bacterias y no a otras, puede facilitar el sobrecrecimiento de algunas especies en relación a otras, como sucede con el Clostridium difficile, responsable de lacolitis peudomembranosa.
