Hormonas y reproducción
La placenta es capaz de producir secreción interna, lo que le confiere la categoría de auténtica glándula endocrina, si bien es una glándula incompleta, puesto que necesita la colaboración del feto y de la madre. Por eso se llama unidad feto-materno-placentaria (UFMP).
La esteroidogénesis corresponde a su totalidad a la unidad feto-materno-placentaria. Se realiza de forma que feto y placenta están capacitados para utilizar la vía delta-4 o vía de la progesterona y que el feto emplea la vía delta-5 o vía de la dihidroepiandrosterona, DHA. El colesterol, la pregnenolona y la progesterona son aportados a la placenta desde la sangre materna.
La progesterona, a partir de la 7-8 semana, es producida fundamentalmente por la placenta. La suprarrenal fetal provee el sulfato de dehidroepiandrosterona, precursor necesario para la elaboración placentaria de estrona y de estriol.
Los estrógenos se producen en el cuerpo amarillo hasta la 7-8 semana y a partir de entonces se producen en el trofoblasto, creciendo paulatinamente hasta la 35-38 semana, alcanzando incrementos de 100 veces para estrona y estradiol y de 1.000 veces para el estriol. Activan la síntesis de proteínas, de los carbohidratos, de las grasas, del calcio, retienen sal y agua, incrementan el flujo útero-placentario y sensibilizan la cervix para hacerlo receptora a las prostaciclinas.
Los gestágenos son producidos al principio por el cuerpo lúteo y, a partir de la 8-10 semana, se produce en el sincitiotrofoblasto (progesterona): ésta induce una serie de cambios como la secreción y transformación de los tejidos, inhibición de la motilidad de la fibra lisa, inhibición de los linfocitos T de respuesta al rechazo del blastocito.
